El dolor es a causa de tu incapacidad para manifestar lo que eres. ¿Sientes dolor? ¿Hay inconformidad, desasosiego, angustia, ansiedad? Pregúntate qué quieres, qué te hace falta, porqué no eres feliz…
Y me estoy refiriendo al dolor físico… Es bien sabido que nuestro cuerpo manifiesta lo que de otra manera no podemos expresar
¿Qué quiero?
“Las palabras con las que construimos nuestros pensamientos y conceptos, a veces no son muy útiles para llevarnos hacia donde queremos ir”.
¿Qué quiero? Ésta es una pregunta importante, y cómo cuesta contestarla. Al menos, a mí siempre me ha costado responderla.
“Tengo un amigo que…” es la frase que escuché repetidas veces en mis clases como Facilitador del Programa de Rehabilitación de Alcohol y Drogas, cuando alguien quería compartir su experiencia, pero no se atrevía a decir que se trataba de la experiencia vivida por él mismo.
La frase no está registrada como propiedad de alguien, de manera que puedo usarla sin problemas.
Acerca de esta pregunta, alguien me dijo que cómo cuesta contestarla, y agregaba, y lo peor es que a estas alturas del partido suena hasta vergonzoso no saber definir, si es que de verdad no se sabe, clara y determinadamente, qué es lo que quiero. Joe Vitale dice que no es cierto que no sabemos qué queremos, lo que pasa es que usamos ese “no saber” como un mecanismo para no hacernos responsables y no tomar la vida con toda nuestra pasión y determinación. Por otra parte, Enric Corbera dice que ése “no saber” es del ego, porque el Ser que somos, sí sabe perfecta y claramente qué vino a hacer aquí.
Durante muchos años, mientras caminamos, vamos tratando de definir las metas, pero muchas veces, esas «definiciones» son vagas, imprecisas y por eso los resultados no son concretos.
¿Qué queremos, entonces?, ¿qué quiero pues?
Las respuestas a estas preguntas tienen que ser claramente definidas. El universo sólo responderá a nuestra petición, si ésta está claramente definida.
Enfoquémonos entonces, en provocar en nosotros mismos una reacción que nos lleve a las palabras que definan lo que queremos.
––¿Qué es lo que nos llenaría de entusiasmo?
––¿Qué es lo que nos llenaría de alegría?
––¿Qué es lo que me llevaría a apasionarme en lo que hago?
––Obviamente algo que me gusta.
––¿Qué es lo que me gusta?
––¿Me gusta crear, inventar, dar líneas, ordenar, organizar?. ¿Me gusta el poder, la libertad, compartir, coincidir, volar….?
Pero, de pronto pienso que el entusiasmo y la pasión no son el resultado de que yo esté haciendo lo que me gusta o porque tengo lo que quiero, sino al revés. Quizás se trate de desarrollar el entusiasmo y la pasión como quien enciende el fuego a partir de la nada, y luego requiere del mismo entusiasmo para mantenerlo. En otras palabras, no es tener lo que quiero o hacer lo que me gusta lo que me va a dar el entusiasmo o me va a hacer trabajar con pasión, sino, como dije antes, al revés. “El pájaro es feliz porque canta; no canta porque es feliz”.
Entonces, punto número 1: Desarrollar el entusiasmo. ¿Cómo desarrollo el entusiasmo? Sonreir, reir, sacar la alegría, forzar la alegría. Podemos apoyarnos en la certeza de sabernos quiénes somos. “Remember who you are”. No darle oportunidad a la duda, al pesimismo o al desaliento. Hasta donde yo he entendido, el problema son nuestras creencias, mismas que hemos heredado por generaciones y que hemos reforzado a través del trajinar de nuestra vida, hasta este momento.
Punto 2. Creer. (Fe). Es una opción. Creer para crear. Creer y confiar. Cree y creas.
Por lo general, nuestra expresión corporal, nuestra manifestación externa refleja nuestro interior. Entonces,
Punto 3. Lenguaje corporal. De alguna manera, obligar al cuerpo a comunicarse en un lenguaje corporal que sugiera en induzca en nosotros una actitud positiva.
Si la mente es la que crea la realidad, ¿porqué no crea cosas buenas? ¿Por qué es más fácil inclinarse al papel de víctima, que al papel de exitoso y triunfador?
––Porque para desempeñar el papel de víctima no necesitamos hacer ningún esfuerzo, no necesitamos pagar ningún precio. Es el camino hacia abajo, nuestra tendencia natural hacia lo más fácil, la ley de gravedad nos impulsa, (grafico de la línea inclinada hacia abajo, la que hacía en las clases de DV).